Era como una flor: tan hermosa, delicada, manipuladora y capaz de matar a todo aquél que era alérgico a ella. A veces tan sociable, a veces tan asocial, a veces tan feliz, a veces tan triste. A veces en el cielo, y de un momento a otro en el abismo. Muchas veces intentando ser quien no es para no decepcionar. Ella era como una flor en invierno; guardaba su dulzura en su interior, mientras por fuera era tan fría, tan distante... tan sola.